Partimos de la base, ya comentada en posts anteriores, de que cualquier ciudadano puede tener acceso a Internet. Por lo tanto, cualquiera puede hacer un blog y ofrecer informaciones u opiniones. Una de las consecuencias de esto es que cualquiera puede engañarnos. ¿Cómo reconocer una buena información en la web?
El nombre o la organización que nos proporciona la información suele ser una base bastante buena para medir la fiabilidad de la misma. Si lees algo en elpais.com o en cualquier medio contrastado, tanto nacional como internacional, la posibilidad de engaño es mínima. Uno de los peligros de los blogs puede ser ese. Gente que se dedique a engañar al personal. Aunque al final ya saben: se coge antes a un mentiroso que a un cojo. Con esta argumentación no quiero decir que sólo lo que aparezca en un medio de comunicación puede ser tomado como cierto. Los bloggers se ganarán la confianza del público con el paso del tiempo.
También debemos recordar que el blog no tiene únicamente la función de publicar información, sino que abre un diálogo, en el que, a través de los comentarios la información puede ser corregida o desmentida. De todos modos, lo que no debemos hacer es creernos todo lo que se publique en cualquier blog.
Si queréis leer algo más sobre el tema os recomiendo este post de Julio Alonso en su blog sobre el proceso de verificación de información en los blogs.