martes, 27 de abril de 2010

¡Arriba la Esteban!

Leyendo el titular se presupone que voy a hacer un alegato a favor de uno de los fenómenos sociales de la historia moderna española: Belén Esteban. Pero ni soy su amigo, ni sus apariciones televisivas me producen otro sentimiento que el de empatía, por representar el papel de una mujer que, en su día, fue menospreciada por una familia de poderosos, a los cuales, con el tiempo, está dando una lección de como rentabilizar el daño que le hicieron en el pasado.

Belén Esteban se hizo famosa por mantener una relación sentimental con el torero Jesulín de Ubrique y por tener una hija con él. Como decía antes, su familia política nunca la aceptó y ella decidió defenderse donde mejor pagaban: en un plató de televisión. Supongo que como otros y otras, ganó mucho dinero. Todo el mundo pensaba que la Esteban había tenido su minuto de gloria y se convertiría en una de tantas ex de famoso que pasarían rápidamente al baúl de los recuerdos. Sin embargo, diez años después, ahí sigue. Más fuerte que nunca. En 1998, Jesulín era un afamado torero y ella su pareja. En 2010, me atrevo a decir que ella es la personalidad y él hace mucho tiempo que ha dejado de ser noticia por sus triunfos taurinos.

Si algo no le falta a Belén son detractores. Sus enemigos no se explican como una chica de barrio como ella, sin estudios y sin representar el paradigma perfecto de la educación, puede triunfar en la televisión de hoy. Pues Belén Esteban triunfa por eso mismo. Ella es el prototipo de mujer de barrio que ha sabido sobreponerse a los palos de la vida. Su vida ha sido una telenovela, siempre planeando entre la felicidad y la tragedia. Y todo ello, televisado o impreso en las revistas del corazón. Su salto a Telecinco, canal sin escrúpulos por excelencia, le dio el empujón definitivo a su personaje. Primero en el Programa de Ana Rosa (del que posiblemente salió porque Belén era más popular que la propia presentadora) y después en los distintos Sálvame. La Princesa de San Blas ha aumentado vertiginosamente su popularidad hasta ganarse el cariño del pueblo llano. Las cifras hablan por sí mismas: sus programas arrasan en audiencia, el día de su reaparición tras operarse su programa hizo un 26% de share (siete puntos por encima de la media de la cadena) y las campanadas que presentó junto a Jorge Javier Vázquez batieron el récord de audencia histórico en una cadena privada. Además, su nombre fue el segundo término que experimentó una mayor subida a nivel mundial en Google con un 1350% de aumento durante la semana del 15 al 21 de diciembre de 2009 (la de su reaparición).

¿Y qué hace un periodista defendiéndola si se supone que me está robando el trabajo? Esta me parece la mayor mentira de todo el fenómeno Esteban. No creo que Belén le esté quitando el trabajo a nadie, ya que ella se dedica a representar su papel, que lo hace a la perfección. Cuenta lo que quiere de su vida privada y sigue manteniendo su guerra particular contra la familia Janeiro, en lo que parece una telenovela sin fin. Ella no es periodista, ni ejerce como tal. Y no creo que el trabajo que todo periodista sueña desde pequeño sea contar su vida en un programa, montar algo de espectáculo y comentar Gran Hermano o Supervivientes. Si es así, mal vamos. Belén Esteban lleva diez años ganándose la vida, honradamente, como haríamos cualquiera en su situación. O quién la critica prefiere trabajar doce horas limpiando casas por un sueldo mínimo a hacerlo en la tele por un pastón.

A lo mejor, la culpa es de quien le paga ese pastón y le permite aparecer tantas horas en la parrilla televisiva. Vemos la guía de la tele y está llena de programas de corazón a todas horas, cada uno con su imitación de Belén Esteban. Sin embargo, ella fue la que ha sabido aprovechar mejor la oportunidad. Y lo seguirá haciendo mientras le dejen. Tonta sería si hiciese lo contrario.

jueves, 22 de abril de 2010

Presidente para siempre...

Ha muerto Juan Antonio Samaranch. Nos ha dejado el Papa del Deporte. Le leí este apelativo a Alfredo Relaño, director del diario AS, hace unos días. Y, en ese momento, me vino a la mente la imagen de Juan Pablo II. Los dos (Samaranch y Wojtyla) me transmitían la misma imagen: venerables y sabios ancianos a los que el mundo tiene mucho que agradecer y con una especie de aureola a su alrededor que los acercaba, al menos para mí, a figuras mitológicas.


Nací en 1985. Mis primeros recuerdos deportivos son de 1992: las Olimpiadas de Barcelona. Sin Samaranch, esos Juegos Olímpicos no hubiesen sido posible. ¿Y quién sabe? A lo mejor estaría hoy en día operando pacientes, haciendo auditorías o mezclando cemento en la obra. Aquellos Juegos, como a toda mi generación, me impactaron: Freddy Mercury y Montserrat Caballé en la ceremonía de apertura, el ¡Hola!, que daba la bienvenida al mundo, las lágrimas de Samaranch y el Rey, el "Amigos para siempre" de Los Manolos, el glorioso triunfo de Fermín Cacho en la final de 1.500 metros, con todo el estadio jaleando en plena recta final; los goles de Kiko, el oro de López Zubero, la garra de Arantxa, el judo, el waterpolo, el Dream Team,...



Juan Antonio amaba su ciudad y su país. En 1992, España dejó de ser un país tercermundista (deportivamente hablando) para colocarse en la elite del panorama olímpico. La edad de oro que hoy vivimos (fútbol, baloncesto, tenis, ciclismo, y tantos otros ases del deporte), nacieron y crecieron bajo la influencia de Barcelona 92. Además, políticamente nos abrimos al resto del mundo, quienes pudieron comprobar que la dictadura había quedado atrás. Pero este no fue el único mérito de Samaranch. Luchó por su país, pero sobre todo, luchó por el olimpismo, por el deporte.

El mundo venía de dos Guerras Mundiales que habían dividido el globo en dos partes. Deportivamente, los Juegos Olímpicos estaban más politizados que nunca. Samaranch derribó ese muro. Universalizó los Juegos, llevándolos incluso a Oceanía. Su última conquista fue la cerradísima dictadura comunista china: Pekín 2008. Tal es la huella que dejaba a su paso el expresidente del COI, que hasta los chinos han sentido su muerte.

Otra tarea realizada a la perfección por Samaranch fue la profesionalización de los Juegos. Con el paso del tiempo, los grandes atletas habían perdido el interés en ganar medallas olímpicas. Durante su mandato, Samaranch devolvió a los Juegos la fama y el honor que tuvieron en la antigua Grecia. Su primer gran triunfo fue conseguir que las grandes estrellas de la NBA acudiesen a la cita. Su último éxito en este apartado, actitudes como la de Rafa Nadal en Pekín, donde disfrutó de la experiencia olímpica como un deportista más. Si antes los cracks se borraban de la cita, ahora se lamentan de no haber podido participar en ella. Me vienen a la memoria palabras de Iker Casillas, capitán de la selección española de fútbol, quien dijo hace unos años que tenía la espinita clavada de no haber podido disfrutar de unos Juegos Olímpicos.

Pero no todo fueron alegrías durante sus años de presidencia (tanto real como honorífica). El escándalo de Salt Lake City le costó muchos disgustos, pero salió adelante. Una entidad débil se hubiese derrumbado ante esos acontecimientos, pero el COI que construyó Samaranch se supo reponer al batacazo. Pero su mayor disgusto se lo dieron hace unos meses.

Ejerciendo de profeta, Juan Antonio pidió un último favor a sus colegas del comité: los Juegos para Madrid en 2016. La petición cayó en saco roto y le dieron los Juegos a Río de Janeiro. Sin embargo, Madrid no se rendirá y el hecho de que los Juegos viajen por primera vez a Sudámerica es un signo más de la universalización iniciada por Samaranch en 1980. El deporte le echará de menos. Londres, Río de Janeiro y las siguientes citas olímpicas le rendirán homenaje. La llama olímpica ha perdido intensidad desde su muerte, pero gracias a personas como él, no se apagará nunca. Descansa en pau, Joan Antoni.

martes, 20 de abril de 2010

Rafa sale del túnel

4 de mayo de 2009. Rafael Nadal derrota en la final del Masters 1000 de Roma a Novak Djokovic por 7-6 y 6-2. Viene de encadenar tres títulos consecutivos (Montecarlo, Barcelona y Roma), además de haber ganado a principios de año el Open de Australia y de ocupar la primera posición en la clasificación ATP. Ante sí tiene el reto de ganar Roland Garros por sexto año seguido. Sus rivales le temen y ya se habla de un nuevo dominador del tenis mundial. El grandioso Roger Federer puede pasar a la historia.



18 de abril de 2010. Nadal vuelve a ganar un título individual casi un año después de su último trofeo. Lo hace en Montecarlo, donde triunfa por sexta vez, arrollando a todos sus rivales, entre ellos su amigo Fernando Verdasco, quien en la mismísima final, sólo es capaz de ganarle un juego al de Manacor (6-0 6-1). Entre medias, Rafa vive un calvario de lesiones y pierde la primera posición del ránking. Su "enemigo" Federer, resurge de sus cenizas y triunfa en Roland Garros y Wimbledon, recuperando el cetro del tenis mundial. Nadal tiene que oír todo tipo de críticas, que si su forma de jugar al tenis le va a llevar a una pronta retirada, que si ya no puede dar mas de sí, que si los jóvenes que vienen por detrás le van a pasar en el ránking,...

En primer lugar, analicemos fríamente los resultados obtenidos por Nadal durante este año en el que, recordemos, ha tenido que parar en varias ocasiones por culpa de las lesiones: campeón de la Copa Davis, tres finales (Madrid, Shanghai y Doha), semifinalista en US Open, Cincinatti, Pekín, París, Indian Wells y Miami; y cuartofinalista en el Open de Australia. Sólo decepciona en Roland Garros (4ª ronda) y en las Finales Mundiales del Circuito ATP (Round Robin). Todo ello, entre parones y vueltas a la pista por culpa de sus maltrechas rodillas. Y, según los expertos, más de una derrota llegó como consecuencia de la lógica falta de confianza que le producían sus molestias físicas. Durante años, todos hemos pensado que Rafa es una máquina y el tiempo nos ha demostrado que no es así. Nadal es humano. Quizás un poco menos humano que el ciudadano de a pie, pero su cuerpo, como el del resto, puede pasar por estos ciclos de lesiones. Lo importante es que su mentalidad ganadora le está haciendo volver al camino del triunfo.

El primer varapalo llegó en casa, en Madrid, donde Roger Federer le derrotó en la final por un doble 6-4. Rafa llegaba a esa final después de haber vencido a Djokovic en semifinales por 3-6 7-6 y 7-6, tras más de cuatro horas de partido. No saltaron las alarmas. La derrota en Roland Garros llegó después de romper la racha de Bjorn Borg de partidos ganados de forma consecutiva en las pistas francesas. Nadal la dejó en 31 encuentros. Aquí sí saltaron las alarmas, porque Rafa empezó a dar síntomas de fatiga. Pero la bomba estallaba unas semanas después: Nadal anunciaba una retirada provisional del circuito para someterse a un tratamiento en sus rodillas, renunciando a defender el título en Wimbledon. Esto suponía la pérdida del número uno mundial. Además, también se hizo pública la separación de sus padres, lo que supuso un duro golpe personal para el manacorí.

Volvió a las pistas en Montreal, dos meses y medio después de su último torneo. Allí cayó en cuartos de final ante Del Potro y perdió la segunda posición del ránking. Las críticas empezaron a caerle encima, pero Rafa reaccionó con una gran madurez: si no era el número uno, le daba igual ser el dos, el tres o el cuatro. Él quería recuperarse. En Cincinatti recuperó sensaciones de cara al último Grand Slam del año, pero Djokovic le dejó fuera de la final, demostrando que el estado de forma de Nadal no era el óptimo para hacer frente a sus máximos rivales.

En el US Open volvió a tirar de garra para plantarse en semifinales. Allí fue barrido por Juan Martín del Potro, posterior campeón, por un triple 6-2. Hasta final de temporada, Rafa siguió recuperando sensaciones, pero no conseguía derrotar a tenistas de nivel top. Le faltaba un pasito, quizás de confianza, para volver a ser el de antes. En los últimos meses del año perdió ante Cilic, Davydenko (en dos ocasiones), Djokovic (también en dos ocasiones) y Soderling. Especialmente dolorosa fue su participación en las Finales Mundiales, donde perdió los tres partidos sin conseguir ganar un set. Con este panorama, Nadal se plantaba en la final de la Copa Davis con la necesidad de cerrar el año con un triunfo. Y así lo hizo. Ganó sus dos partidos de individuales y España conquistó su cuarta Ensaladera. De este modo, Nadal cerraba el 2009 con una sonrisa y con el objetivo de recuperar la confianza perdida.

Y esa confianza la está recuperando poco a poco. El inicio de año fue prometedor, con final en el prestigioso torneo de Doha, donde perdió ante Davydenko después de haber tenido ganado el encuentro. Sin embargo, en Australia le vuelve a invadir las dudas en su encuentro de cuartos de final ante Andy Murray. Rafa se retira en el tercer set después de notar molestias, de nuevo, en sus rodillas. Vuelve la preocupación en el entorno del jugador. Nadal decide descansar dos meses, hasta la gira por Estados Unidos, donde hace semifinales tanto en Indian Wells como en Miami.

Y entonces llegó la tierra. Territorio Nadal. En Montecarlo, Rafa se pasea ganando sin problemas todos sus partidos. El dato es demoledor: sólo pierde doce juegos en todo el torneo. Su paseo, tanto en semis ante Ferrer (6-2 6-3) como en la final ante Verdasco (6-0 6-1), demuestra que el mejor Nadal ha vuelto. Ha recuperado la confianza en sí mismo. Además, en una prueba más de su madurez, el balear decide renunciar a participar en el torneo de Barcelona, el de su club, para cuidarse físicamente. Por primera vez en años, Rafa actúa con la cabeza y no con el corazón. La experiencia de los últimos meses le ha hecho aprender. Ahora sí, Rafa ha visto la luz al final del túnel. El campeón ha vuelto para quedarse.

jueves, 15 de abril de 2010

El periodista 3.0

La evolución de Internet en los últimos años, pasando de la web 1.0 a la 3.0, ha supuesto también un cambio en el periodismo. Negar esto es vivir en el pasado (y ese, precisamente, es el problema de algunos medios tradicionales, que intentan ningunear al periodismo digital). Como toda evolución, esta tiene también sus aspectos positivos y algunos negativos, incluso para el propio periodista.

Gracias a los medios electrónicos, los blogs y las redes sociales, el propio usuario ha pasado a ser parte activa del proceso comunicativo. Aunque suene raro, podríamos decir que el ciudadano se ha convertido en periodista (de ahí el nombre de Periodismo Ciudadano, con el que se conoce también al Periodismo 3.0). Esto tiene sus ventajas, ya que se produce una mayor conexión entre el usuario y los medios, por ejemplo. Incluso el lector puede participar en la información ofrecida en la red, dando su opinión o corrigiendo algún posible error. Por último, el usuario también puede dar su propia información. En la red, cualquiera puede publicar su propio blog o página web. En el periodismo digital, los papeles de emisor y receptor son difusos, cualquiera puede dar información y cualquiera la puede leer (mientras que en la prensa tradicional queda muy claro quién emite la información- el periódico- y quien la recibe- el lector). Este aspecto, que podría ser perjudicial para el periodista, ya que se puede ver "atacado" en su labor, debe ser utilizado para conseguir el mejor fin posible: mantener una interactividad con los usuarios.

El principal objetivo de los periodistas debería ser aprovechar las posibilidades que ofrece la web 3.0 para hacer un mejor periodismo. En primer lugar, la explotación de las redes sociales puede ser un arma muy interesante, ya que son un punto de reunión y debate interesantísimo (si se utilizan correctamente). Además, la web ofrece la cercanía y capacidad de actualización necesarias como para poder debatir sobre un tema en directo, conforme está ocurriendo (un partido de fútbol, un debate político, un atentado terrorista,...). Con el tiempo, quedará lejos la labor tradicional del periodista (cubrir la noticia y redactar en el periódico) e iremos hacia un trabajo donde el periodista saldrá a buscar la noticia y la podrá redactar in situ o desde su casa.

En conclusión, a mí me gustaría quedarme con la parte positiva: la multitud de avances que nos ofrece la web 3.0 como parte de un nuevo periodismo. Pero creo que dentro de este nuevo periodismo, el periodista debe desarrollar una tarea muy importante de la que todavía no he hablado: educar a los usuarios para que las ventajas no se acaben convirtiendo en inconvenientes. Y, para que esto ocurra, el periodista digital debe ejercer su labor a la perfección, ya que si nosotros somos los primeros en pervertir el nuevo periodismo, no quiero ni imaginar lo que harán el resto.

martes, 13 de abril de 2010

La evolución de Internet: de 1.0 a 3.0

Antes del 2.0 o del 3.0, no tenemos que ser muy listos para deducir que existió una web 1.0. Así se conocían a las páginas estáticas programadas en html que no eran actualizadas frecuentemente. El primer cambio llegó con el éxito de las puntocom (a veces llamadas Web 1.5).

El término Web 2.0 se acuñó en 2004, en una conferencia de Tim O'Reilly, y está comunmente asociado con un fenómeno social basado en la interacción que se logra a partir de diferentes aplicaciones web que facilitan el compartir información, el diseño centrado en el usuario y la colaboración entre los mismos en la red. Ejemplos de la Web 2.0 son: las redes sociales (Facebook, Twitter, Tuenti,...), los blogs, Flickr, Youtube, Napster, BitTorrent, Google AdSense, Wikipedia o la posibilidad de que el usuario participe en la formación de la web.

La Web 2.0 es la representación de la evolución de las aplicaciones tradicionales hacia aplicaciones web enfocadas al usuario. Es una etapa que ha definido nuevos proyectos en Internet y está preocupándose por brindar mejores soluciones para el usuario final. Muchos aseguran que se ha reinventado Internet, otros hablan de burbujas e inversiones, pero la realidad es que la evolución natural del medio realmente ha propuesto cosas más interesantes de las que existían.

Esa misma evolución continua de Internet hace que se hable ya de otro cambio, de la Web 3.0. El término apareció por primera vez en 2006, en un artículo de Jeffrey Zeldman, y se usa para promocionar las mejoras respecto a la Web 2.0. Actualmente existe un debate en torno a lo que significa Web 3.0, y cual sería su definición acertada. Las principales innovaciones de la Web 3.0 serían las siguientes: evolución de las bases de datos, inteligencia artificial, Web Semántica y, por último, la evolución al 3D.

El primer paso hacia la Web 3.0 es el nacimiento de la Data Web, ya que los formatos en que se publica la información en Internet son dispares. El reciente crecimiento de la tecnología SPARQL permite un lenguaje estandarizado y una mejor interfaz para la búsqueda a través de bases de datos en la red. De este modo, la Data Web hace los datos tan accesibles y enlazables como las páginas web. Este es el primer paso hacia la completa Web Semántica, de la que seguiremos hablando más adelante. En esta fase, el objetivo es hacer que los datos estructurados sean lo más accesibles posible para el usuario.

La Web 3.0 también ha sido utilizada para describir el camino evolutivo de la red que conduce a la inteligencia artificial. Los más escépticos lo ven como una visión inalcanzable. Sin embargo, grandes compañías como IBM y Google están implementando nuevas tecnologías que cosechan información sorprendente, como el hecho de hacer predicciones de canciones que serán un éxito, tomando como base información de las webs de música de la Universidad. También existe el debate sobre si la fuerza conductora de la Web 3.0 será la propia inteligencia artificial u otros sistemas de inteligencia humana, a través de servicios colaborativos como Delicious, Flickr o Digg, que extraen el orden de la red y cómo la gente interactúa con ella.

Momento ahora de retomar el concepto de Web Semántica. Gracias a la inteligencia artificial, se podrán desarrollar programas que puedan razonar, basados en descripciones lógicas y agentes inteligentes. Dichas aplicaciones pueden llevar a cabo razonamientos lógicos utilizando reglas que expresan relaciones lógicas entre conceptos y datos en la red. Estos cambios también permitirán su uso en dispositivos móviles o diferentes dispositivos accesibles para personas con discapacidades, o con diferentes idiomas sin transformar los datos. De este modo, nos encontraremos ante una evolución semántica en la red.

Por último, otro posible camino para la Web 3.0 es la dirección hacia la visión 3D. Esto implicaría la transformación de la web en una serie de espacios 3D, llevando más lejos el concepto propuesto por el mundo virtual Second Life. Esto podría abrir nuevas formas de conectar y colaborar, utilizando espacios tridimensionales.

jueves, 25 de marzo de 2010

Vive la Semana Santa en Alicante

Ya casi estamos en Semana Santa y, como en el resto de la "piel de toro" que es nuestro país, en la provincia de Alicante se viven estas fiestas con mucho fervor y pasión. Pese a que en cada pueblo se siente de una manera muy especial, vamos a destacar cinco ciudades alicantinas: Alicante, Elche, Orihuela, Crevillente y Aspe.

En la capital, se vive de manera muy intensa la Semana Santa, pero el hecho de ser una gran ciudad les perjudica, ya que no llegan al nivel de otras grandes capitales como Sevilla, Málaga o Cádiz. La procesión más espectacular es la de la Hermandad Sacramental de la Santa Cena (Jueves Santo), con casi 400 costaleros. Sin embargo, como casi en cualquier lugar de España, las procesiones son tan bellas como espectaculares.



En la segunda ciudad de la provincia, Elche, la fiesta se vive con muchísimo fervor. El día más espectacular es, posiblemente, el de la Procesión de las Palmas, declarada de Interés Turístico Internacional. El Domingo de Ramos, decenas de miles de ilicitanos recorren, acompañando al trono de Jesús Triunfante, las principales calles del centro de la ciudad, portando las palmas blancas elaboradas por familias artesanas de la ciudad y procedentes del Palmeral de Elche. El siguiente domingo, el de Resurreción, se produce quizás la otra gran procesión de la semana, al salir la Cofradía de la Virgen de la Asunción, patrona de la ciudad, conocida como la Procesión de las Aleluyas.


Con más ímpetu religioso se viven las fiestas en la ciudad de Orihuela, sede provincial de la Diocésis de Orihuela-Alicante. La Semana Santa oriolana, declarada de interés turístico nacional (y aspirante al reconocimiento internacional), está considerada como una de las expresiones religioso-culturales más destacadas del país. Incluso hay un museo dedicado exclusivamente a la historia de la Semana Santa en la ciudad. Además, hay dos procesiones nocturnas: la de la Hermandad Penitencial del Santísimo Cristo de la Buena Muerte (madrugada del Jueves al Viernes Santo) y la de la Hermandad de la Resurreción y Santo Encuentro (sábado a Domingo de Resurreción). Vivir en directo la fé de los oriolanos a esas horas de la noche impacta tanto visual como emocionalmente.


Otra ciudad donde hay clamor popular durante la semana es Crevillente. Merece la pena acercarse por esta pequeña localidad para disfrutar de sus procesiones y, sobre todo, de su gastronomía típica de estas fechas (de la cual hablaremos más adelante). Para entender la pasión con la que viven los crevillentinos estas fiestas basta con acercarse el Viernes Santo, a las 6 de la mañana, a la Procesión Camino del Calvario. Pese a ser tan temprano, la totalidad de las hermandades de la ciudad se echan a la calle. Por último, en Aspe, donde las fiestas fueron declaradas hace poco de Interés Turístico Provincial, destaca la Hermandad del Ecce Homo, primera en España que contó con una procesión formada únicamente por costaleras (Paso de Palio de la Virgen).


Una vez hemos hablado de las procesiones, pasamos a otro apartado casi tan importante: la gastronomía. El manjar más típico en la provincia durante estos días es la Mona de Pascua, cuyos ingredientes son: harina, azúcar, huevos y sal. Su masa conlleva mucho trabajo en su elaboración y requiere una hora de reposo previa a su cocción. En la provincia es costumbre aprovechar la festividad de los lunes de mona para ir a comérsela a la montaña o a la playa, acompañados por familiares y/o amigos. Otro dulce típico, debido a la invasión madrileña de la costa en estas fechas, son las clásicas torrijas.


Como decía antes, si os acercáis a Crevillente, no os vayáis sin probar el "pa torrat" de Viernes Santo, que consiste en pan tostado al horno en abundante aceite, acompañado de ajos y de la tradicional coca de boquerón. El resto de comida ya es la típica de todo el país: potaje con bacalao, buñuelos, sopa de ajo o longanizas, ya que el buen comer no debe entender de fronteras. Y hasta aquí, con la boca hecha agua, llega el repaso a la Semana Santa alicantina. Espero que os haya servido de algo y que os deis una vuelta por la provincia para disfrutar de estas fiestas...

martes, 23 de marzo de 2010

Yes, he can

Estados Unidos está viviendo días históricos. La reforma de la política sanitaria, una de las bazas electorales de Barack Obama, sigue su curso y después de haberse aprobado en el Senado, ha sido también aceptada por la Cámara de Representantes (219 votos a favor, 212 en contra) y promulgada por el propio presidente. Ahora sólo falta la ratificación de un segundo proyecto, que introduce algunas reformas al primero y que debe pasar, en caso de ser aprobado por el Congreso, nuevamente por el Senado.


La reforma de Obama propone asistir a los ciudadanos que no tienen cobertura médica de sus empleadores y no cumplen los requisitos para anotarse en los programas sanitarios estatales (se estima que unos 32 millones de norteamericanos). El proyecto también tiene como objetivo bajar los altos costos que los seguros médicos tienen en Estados Unidos. Eso sí, la reforma no tendrá en cuenta a los 10 millones de inmigrantes ilegales.

La ley obligará a todos los ciudadanos norteamericanos a disponer de un seguro médico a partir de 2014 o pagar una multa si no lo hacen. Para ayudar a las personas de rentas más bajas, el Estado subvencionará a todas aquellas familias con ingresos anuales inferiores a 88.200 dólares o individuos con ingresos de hasta 29.300 dólares anuales. A su vez, la ley mejorará las condiciones de las pólizas que ya tenían con las aseguradoras privadas y las compañías no podrán rechazar a un cliente por sus condiciones médicas preexistentes o expulsarlo al contraer una enfermedad de larga duración. Esto permitirá, por ejemplo, asegurar a miles de enfermos de sida o a mujeres con cesáreas previas. Además, la reforma obligará a todas las empresas a ofrecer seguro a sus trabajadores, aunque habrá ayudas para las pequeñas empresas que no puedan afrontar este gasto por peligro de quiebra.

La idea original de Obama era la de incluir en la reforma la opción de un seguro público, pero eso fue rechazado durante el debate en el Congreso. Un seguro exclusivamente público al estilo europeo es de difícil implantación en un país de las dimensiones de Estados Unidos. Con esta reforma, el Gobierno asume el papel de intermediario entre el público y las compañías privadas y se responsabiliza de que la cobertura sea adecuada y lo más universal posible.

En la actualidad, Estados Unidos es el único país desarrollado que no cuenta con un sistema de cobertura universal de la asistencia sanitaria. Se estima que más de 45 millones de personas (cerca del 15% de la población total), carece de cobertura sanitaria, lo cual indica la gravedad del problema. El sistema público sanitario existente cubre a los pensionistas mayores de 65 años (programa Medicare), a las personas sin recursos (programa Medicaid) y a los niños de familias con recursos limitados (no cubiertos por Medicaid). Estos programas se gestionan mediante el pago de los servicios a instituciones privadas.

Además de no existir un sistema público de cobertura universal, el empresario no está legalmente obligado a facilitar cobertura sanitaria a sus trabajadores. En la práctica, sin embargo, la mayoría de las grandes empresas brindan este tipo de protección en los términos en que se negocia en la negociación colectiva. Se estima que algo más del 60% de las personas que tienen asistencia sanitaria la obtienen por esta vía. Y es que la falta de un impuesto para las empresas que financiase la sanidad, como ocurre en los países que cuentan con sistemas públicos, se había considerado durante mucho tiempo como una ventaja competitiva de las compañías norteamericanas, que no tendrían que hacer frente a un coste con el que cargarían muchos de sus competidores internacionales.

La falta de cobertura se concentra en los trabajadores de bajos salarios, quienes prestan servicios en pequeñas y medianas empresas, pequeños empresarios individuales y profesionales independientes; aunque también tienen importancia los grupos de personas jóvenes y con buena salud que prefieren retrasar la contratación de un seguro hasta alcanzar edades más
avanzadas. Pero el problema se extiende incluso a los trabajadores ocupados y que están cubiertos por un seguro médico, ya que la pérdida del empleo es sinónimo de la pérdida de la cobertura sanitaria propia y de la familiar. Con la nueva ley, los desempleados recibirán ayuda para comprar un seguro en una bolsa que se creará para ese fin. Otros problemas de la situación sanitaria actual de Estados Unidos son: el precio de los medicamentos (muy superior al de Europa o Canadá) o el propio envejecimiento de la población.



Para entender el problema sanitario de la primera potencia mundial, como es Estados Unidos, basta con echar un ojo a algunos datos de la Organización Mundial de la Salud (OMS). El país norteamericano ocupa el puesto número 44 en médicos por persona, el 50 en camas hospitalarias por persona, el 34 en tasa de mortalidad infantil, el 29 en tasa de mortalidad materna en el parto y el 30 en esperanza de vida de las mujeres (28 en hombres). Ante esta situación, la reforma se plantea más que necesaria, por el bien del propio país.

¿Y cuándo empezará a aplicarse la nueva ley? Algunas medidas entrarán en vigor inmediatamente. Pero las más relevantes empezarán a aplicarse en 2014. La explicación es sencilla: es imposible que el sistema asuma de repente 32 millones de nuevos usuarios.